TERRITORIALIDADES Y LENGUAJES EMERGENTES
La reflexión en construcción que se presenta en este escrito, bajo el nombre de: ‘EL RESURGIMIENTO DE LAS CULTURAS RAIZALES: TERRITORIALIDADES Y LENGUAJES EMERGENTES’, pretende ser una primera aproximación ordenada a un tema de interés que congrega a muchos de los amigos cercanos que acompañan procesos de resurgimiento de culturas ancestrales: campesinas, indígenas y afro-raizales, cuyos orígenes se remontan en el tiempo mucho más allá de la corta historia de Colombia, que como Estado-Nación no ha podido aun consolidarse, a pesar de que esa forma de organización social parece agotada o inadecuada para enfrentar los grandes problemas y desafíos de la sociedad contemporánea. Resurgimiento de culturas raizales que ocurre como resultado de procesos que han ido recreando sus territorialidades y lenguajes. Fenómeno que además, emerge de forma simultanea con las nuevas formas del pensamiento crítico que se ha ido consolidando a medida que el legado de la ilustración, se muestra cada vez más insuficiente para dar cuenta de una realidad cuya complejidad, avizoramos en principio, gracias a los avances de la ciencia que esos pioneros del paradigma cartesiano contribuyeron a forjar, pero que ahora, sin duda, los supera. Vivimos hoy una realidad que sobrepasa toda explicación por más refinada y parcialmente acertada que sea, a tiempo que la humanidad se encuentra sumida en una profunda crisis ambiental, social, ética y cultural, crisis que, también se deriva de esa forma dominante de hacer, de pensar y concebir el mundo. En ese contexto el resurgimiento de culturas raizales adquiere connotaciones que, en mi sentir, tienen gran importancia en cuanto que son procesos interculturales dialogantes que al recrearse impulsan un resurgimiento ético y estético en diversos ámbitos del que-hacer de diferentes contingentes sociales, es decir que están alentando una renovación cultural en beneficio de la vida entera. La emergencia de territorios y lenguajes ancestrales, nos propone a su vez, el reto de recrear con ellos otra manera de ver, de ser y de vivir, es decir de consolidar territorialidades en las que todos los seres y los elementos que las constituyan configuren un campo relacional vivo y palpitante, se trata, entonces, de alentar el surgimiento de territorios autónomos, diversos, cooperantes, acoplados a la naturaleza y al universo. No sobra decir que los procesos a que nos referimos, son germinales y tiene un devenir incierto, razón de más para reflexionar sobre ellos, y como son innovadores y autónomos, tienen serios distanciamientos en su quehacer con las organizaciones nacionales y regionales que dicen representarlos, pero cuya manera de actuar las ha transformado en brazos que de hecho son dependientes de las instituciones nacionales e internacionales que les brindan soporte y mantienen sus burocracias.